No seré yo quien defienda a Rodrigo de Santos pues utilizar los dineros públicos para darse satisfacciones personales siempre me ha parecido deleznable. No parecen espeluznantes otras cosas, en el periódico mallorquín Última Hora puede leerse lo siguiente:

"En la película se ven imágenes de sexo espeluznantes, con unas prácticas muy difíciles de poder describir sin herir la sensibilidad del lector. El vídeo está grabado hace unos dos años, en el interior de una vivienda cuya dirección y teléfono se anuncian para prestar servicios gays."

¿A qué lector y sensibilidad se refiere? En otro punto del artículo puede leerse que "supera en mucho lo que puede entenderse como un hombre con tendencias homosexuales." Tendencias, escriben.

En el ambiente de Mallorca se sabía desde hacía tiempo. Tendrían que ver aquello, todos se conocen. En fin, al menos ha devuelto el dinero robado y ha pedido perdón.