Acaba de empezar un nuevo año que viene cargado de cambios. Normalmente al iniciar un año nos hacemos propósitos y nos proponemos nuevos retos, en mi caso este 2008 viene cargadito desde el principio. Ligeramente aburrido por la rutina y estancado al recorrer caminos que parecían terminar en los mismos lugares, la novedad llegó en forma de gran oportunidad. Una oportunidad no buscada pero bien recibida que supone dar un paso que es salto, salto al vacío con posibilidades salir fortalecido. Pero un salto sin red. Un reto emocionante que he decidido aceptar.
Cambios que voy a darle a mi vida y que se reflejarán en cambios en recorridos, horarios, gentes y ocupaciones. Y todo sin salir de Madrid, no se crean. Llevaba un tiempo enrocado, apalancado en el recuerdo con la sensación de no estar avanzando. Dentro de poco todo empezará a cambiar, a moverse de nuevo. De hecho ya se está moviendo.


TODO CAMBIA MENOS EL RECUERDO.
Esta noche
he llenado tu cuerpo de besos
y tú has pintado mi cuerpo
de abrazos.
Esta noche
he dibujado con mis dedos,
tus rojos labios en mi recuerdo
de sentirse deseado.
Esta noche
has cantado mis silencios
llenos de tu sonora sonrisa,
bañada de luna inmensa.
Esta noche,
esa luna ha iluminado
mi oscura noche y ha licuado
una lágrima robada
a las emociones del alma.
Esta noche
Ay! luna, lunita mía,
Luna, pan de centeno,
candela de mi vigilia
que platea mis frías sienes,
y hace brillar tu mirada.
Tu, que has vigilado
nuestros cuerpos enlazados
en el tálamo perfecto de la pasión,
de dos cuerpos y un solo corazón
eternamente enamorado,
con el mismo latido
y la misma desesperación
de lo efímero.
que los cambios te acompañen
en tu camino de felicidad.
Comment by Adriano — January 25, 2008 @ 11:09 pm