O tal vez todo sólo sea una mentira pero que feliz soy engañándome.
Cada noche siento tu ausencia, cada noche tardo en quedarme dormido mientras espero inconscientemente que suene la melodía que me avisaba de tu llamada. Esa llamada nocturna y diaria que se había convertido en tradición con la que uno se sentía querido, necesitado, acompañado en la soledad de las sábanas frías. Pero ya nunca volverá a sonar.
Ahora sólo queda el silencio, el recuerdo del tacto de tu piel, del sonido de tu respiración al ritmo de la mía en una profunda comunión de sinceridad y confianza reconfortante. El silencio de la noche es ahora un temor inconfesable, un llanto continuo por el anhelo de lo que fue y ya no será jamás. No hay tampoco paz ni sosiego en la mirada de los otros; sus caricias hieren mi sensibilidad; sus labios profanan los tesoros a los que sólo tú tenías derecho.
Hasta que tu recuerdo desaparezca de la misma forma en que apareciste, hasta que sea capaz de asumir una decisión ajena que tan solo puedo limitarme a aceptar, hasta que me reconcilie conmigo mismo no volveré a encontrar mi camino, la paz conmigo mismo y con el mundo. Ayer, por fin y después de dos semanas infernales, conseguí dormir y descansar toda la noche. Llevaba más de 30 horas sin hacerlo.
En los tiempos que corren no es fácil acudir a la épica, pocos realizan epopeyas dignas de ser narradas. O eso creemos. Porque la verdadera epopeya se escribre día a día en el hacer y deshacer, al caminar paso a paso sin mirar atrás para afrontar cualquier problema y superar todos los obstáculos. No importa cuan bajo podemos llegar a caer, lo duro que pueda ser el golpe, lo realmente relevante es levantarse de nuevo y seguir nuestro camino si cabe con mayor convicción y fuerza.
Cada día amanece y se nos presentan nuevos retos que debemos superar, superarlos con alegría y determinación es nuestra verdadera obligación. No hay sitio para ser pesimista, quien crea en la victoria y tenga algo de paciencia terminará imponiéndose a cualquier dificultad. Y en esa lucha cainita de lo cotidiano no valen atajos ni egoísmos, el verdadero triunfo llega cuando intentamos hacer lo correcto de acuerdo a nuestra idea del Bien y de la Justicia. Sólo así podemos vivir en una verdadera libertad en la que la sonrisa puede vencer a la tristeza, el amor al odio y la verdad a la mentira.
Porque esa es la verdadera épica de la vida, sobrevivir a la acontecimientos y personas que pasan por nuestras vidas. Y si es con una sonrisa e intentando ayudarles en lo máximo posible mucho mejor. Porque el verdadero cambio, el sacrificio íntimo y valiente se encuentra en las pequeñas cosas y no en las grandes ideas o teorías abstractas. La epopeya de la vida, del amor, se hace intentando vivir de acuerdo a unos principios y valores irrenunciables. Por eso sólo pido ayuda a Dios para que me ayude a ser mejor, a evitar el odio y darme el valor suficiente para poder vivir en mi propia libertad.
Este es mi credo:
IF you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don’t deal in lies,
Or being hated, don’t give way to hating,
And yet don’t look too good, nor talk too wise:
If you can dream - and not make dreams your master;
If you can think - and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you’ve spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build ‘em up with worn-out tools:
If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: ‘Hold on!’
If you can talk with crowds and keep your virtue,
‘ Or walk with Kings - nor lose the common touch,
if neither foes nor loving friends can hurt you,
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds’ worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that’s in it,
And - which is more - you’ll be a Man, my son!
"If" de Rudiardo Kiplingo
Pido por tus besos,
Por tu ingrata sonrisa,
Por tus bellas caricias,
Eres tú mi alegría.
Pido que no me falles,
Que nunca te me vallas,
Y que nunca te olvides,
Que soy yo quien te ama,
Que soy yo quien te espera,
Que soy yo quien te llora,
Que soy yo quien te anhela,
Los minutos y horas.
Me muero por besarte,
Dormirme en tu boca,
Me muero por decirte
Que el mundo se equivoca.
Me muero por besarte,
Dormirme en tu boca,
Me muero por decirte
Que el mundo se equivoca,
Que se equivoca, que se equivoca.
Pido por tu ausencia,
Que me hace extrañarte,
Que me hace soñarte,
Cuando más me haces falta.
Pido por la mañana,
Que a mi lado despiertes,
Enredado en la cama,
Ay como me haces falta.
Que soy yo quien te espera,
Que soy yo quien te llora,
Que soy yo quien te anhela,
Los minutos y horas.
Me muero por besarte,
Dormirme en tu boca,
Me muero por decirte
Que el mundo se equivoca.
Me muero por besarte,
Dormirme en tu boca,
Me muero por decirte
Que el mundo se equivoca,
Que se equivoca, que se equivoca.

