Admiro a los Estados Unidos de América. Suena extraño pero siempre he admirado, y envidiado, su sistema político y la prosperidad de su sociedad. El próximo año tienen elecciones presidenciales y uno de los temas que está en la agenda son los derechos civiles de los homosexuales.
A diferencia de lo que ocurre en España, los candidatos de cada partido son elegidos libremente por sus bases y no colocados por dedazos de un líder o decisiones de una cúpula directiva muy restringida. Por eso los candidatos dentro de cada partido están inmersos en una campaña que terminará con la designación final del candidato de cada partido.
A diferencia de lo que ocurre en España, los debates están a la orden del día y cualquier tema es susceptible de ser debatido a cualquier nivel: ya sea en la plaza del pueblo o en la televisión ante millones de espectadores. Y la cuestión del matrimonio homosexual no es una excepción, los candidatos del partido demócrata ya han tenido un debate público sobre el asunto y aunque parece que ninguno de los que tienen más posibilidades (Clinton y Obama) apoyan el matrimonio sí están en contra de la definición a nivel federal del matrimonio como heterosexual y dejan a los estados la capacidad que tienen para legislar sobre el asunto. Ellos prefieren llamarlo uniones civiles con los mismos derechos. En el partido repúblicano el debate tampoco está asunte y algunos de los candidatos ya han definido su posición: la mayoría está en contra de que se llame matrimonio pero defienden uniones civiles de ámbito estatal.
A diferencia de lo que ocurre en España, los miembros de los partidos no son meros figurantes que aplauden al jefe de la tribu sino que tienen sus propias ideas y las defendien ante sus electores y su propio partido (aunque vaya en contra de la posición oficial). Un ejemplo de ello son los Log Cabin Republicans (organización gay del partido republicano) que defiende una posición de inclusión de los gays en base a la libertad e igualdad que inspira la propia Constitución americana y la declaración de independencia, los valores y principios sobre los que se levanta su sociedad. Para ello en su página web la figura de Lincoln recuerda su labor emancipadora que hizo cumplir aquello de que "todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad". Se limitan a recordar lo que ya está escrito y debe cumplirse. No se acobardan y se lo recuerdan hasta a Dick Cheney y dejan muy claros sus principios:
We are loyal Republicans. We believe in limited government, strong national defense, free markets, low taxes, personal responsibility, and individual liberty. Log Cabin represents an important part of the American family—taxpaying, hard working people who proudly believe in this nation’s greatness. We also believe all Americans have the right to liberty and equality. We believe equality for gay and lesbian people is in the finest tradition of the Republican Party. We educate our Party about why inclusion wins. Opposing gay and lesbian equality is inconsistent with the GOP’s core principles of smaller government and personal freedom.
A diferencia de lo que ocurre en España, allí todo es más transparente y depende de los ciudadanos en lugar de hacerse a sus espaldas. Por eso, y por muchas otras cosas, admiro al pueblo americano.


Hay bastantes países de nuestro entorno y democracias bien asentadas por cierto ( no como la nuestra joven, folklórica y panderetera donde las haya), sin ir a EEUU, en los que existe una muy buena ley de uniones de parejas de homosexuales, con todos sus derechos civiles, administrativos, jurídicos, de adopción incluso… y un respeto y tolerancia social demostrada hace ya muchos años. Todo ellos in necesidad de llamarlo matrimonio homosexual, que como mínimo es aconstitucional.Si se quieren cambiar la Constitución que se cambie, pero no por la puerta de atrás como últimamente se acostumbra en este bendito País.
Yo pienso lo mismo que en el mes de Mayo pasado( y lo seguiré haciendo hasta que no se cambie la Constitución) y que comentaba en aquel ya lejano post de Aquiles donde escribía lo siguiente y ahora con su generoso permiso me permito la licencia de citar:
“Yo estoy a favor de que parejas que se quieren se unan, compartan derechos y obligaciones, chalet con perro y columpios, desgravaciones de la renta, etc. Por ello sí estoy a favor de leyes justas que reconozcan los derechos de parejas del mismo o de distinto sexo. Pero eso es una cosa, y matrimonio es otra. Matrimonio, según la Constitución, es la unión entre el hombre y la mujer. ¿Significa eso que una unión civil entre dos hombres o dos mujeres sea peor? En absoluto. Esto no es una competición. Son diferentes, pero no son peores. Creo que una pareja que se quiere no necesita que el Estado los clasifique en uniones mejores o peores, sino simplemente que les reconozca los mismos derechos (menos el de la adopción, que trataré en otro momento para no alargarme mucho). Son aquellos que quieren equiparar ambas cosas los que consideran peor una opción que otra, los que realmente discriminan, y a los que su subconsciente engaña al tener que anexar la coletilla “homosexual” al hablar de ese matrimonio entre dos hombres. Son ellos los que tienen “miedo a la diferencia”.
http://aquiles.blogsome.com/2007/05/10/p11/
Y por supuesto cambio de la ley electoral ya… listas abiertas, segunda vuelta, mayor representatividad, menos partitocracia cesarista, menos culto al líder y aborregamiento doctrinario de militantes adocenados…
Comment by Adriano — August 19, 2007 @ 9:15 am
Mi pasión por Estados Unidos comenzó románticamente cuando era niño, y con el tiempo se fue racionalizando. En cualquier caso, estamos de acuerdo en que esa nación tiene mucho de admirable.
Comment by Doe — August 20, 2007 @ 11:00 pm