Una vez más la generosidad de Adriano y sus hermosas palabras escritas aportan belleza y novedad a esta bitácora sedienta de letras. Unas palabras que me han recordado a aquel árbol de la esperanza que utiliza como símbolo la Fundación para la Libertad, que tanto trabaja por la convivencia en paz y libertad en el maltrecho País Vasco, y que es también una idea tomada del poema “Para la Libertad” de Miguel Hernández.

Recordando algunas de sus iniciativas concretas como el homenaje público y popular que los Vecinos de Paz organizaron en Berriozar para recordar al asesinado por la banda terrorista ETA, Francisco Casanova. Una iniciativa sobre la que esos mismos vecinos de Paz grabaron un documental que podrá verse en Libertad Digital TV. En Berriozar se erigió un monumento sencillo, sólido y hermoso en recuerdo del vecino que unos asesinos decidieron arrebatarle a un pueblo navarro de tradición y tranquilidad. Y a su familia, que ya solo puede conservarlo en lo más profundo de su corazón y su recuerdo. Ese monumento es el tronco talado del que sólo nace una hoja, una hoja que es una metáfora de la libertad que ha sido cercenada por unos asesinos sin escrúpulos y que por desgracia el pasado sábado volvieron a los ayuntamientos, el poder democrático más puro y cercano al pueblo. Iniciativas como las de Berriozar y las palabras de Adriano nos recuerdan que ese árbol amenazado  -que es nuestra Libertad, la democracia, la convivencia en una sociedad abierta- tiene futuro en la esperanza por un mundo mejor por el que debemos luchar y trabajar.