Uno aprovecha las escapadas que le permiten las vacaciones para volver a sus origines de tanto en cuanto. Volver para no olvidar y abrazar a los seres queridos que se han quedado en casa.
Ayer desperté en la que fue mi cama desde que abandoné mi cuna hasta que dejé la ciudad donde nací. Tumbado sobre una textura y olores que me resultan tan familiares permanecí largos minutos observando la habitación, una habitación en la que vivió una persona diferente a la que ahora vuelve a ocuparla pero que a su vez no deja de ser la misma. Curiosa perspectiva desde la almohada que siempre ha sido igual por muy pequeño o crecidito que yo estuviera; de repente viajé al pasado y recordé las semanas en cama durante una gripe, las horas de lectura, los besos de buenas noches y las mañanas de madrugones, legañas y sábanas pegadas.
Son tiempos que ya no volverán. La habitación permanece intacta, parando el tiempo en algún momento de la adolescencia y yo sufro sentimientos encontrados cada vez que abro la puerta del que durante tantos años consideré mi santuario personal y que hoy siento como una etapa más en el camino que estoy recorriendo.
Un árbol se hace más poderoso cuanto más profundas son sus raíces; nunca olvidaré cuales son mis orígenes. Y algún día volveré, volveré para terminar el viaje en el mismo lugar en el que todo comenzó.


Que tal Miguel!!
Veo que has pasado buenos momentos de regreso a tu tierra natal. Se ve que tienes muy buenos recuerdos de tu infancia.
Dejar tu habitación intacta es un gesto muy hermoso de tus padres. Señal y muestra que siempre te esperan de regreso, y que sigues siendo el pequñin que ellos vieron crecer y luego partir.
En mi caso, cuando me vaya de casa dejo todo y comienzo de cero, no habrá camino de regreso. Así que tal vez no sepa que es esa emoción que te invadió al volver al hogar.
Espero verte pronto por la red. Saludos y Abrazos desde México.!!!
Comment by Yuumei — April 10, 2007 @ 1:28 am