Me han pasado una réplica a lo que escribí tiempo atrás sobre mi fe. Gracias por tu colaboración Sumiciu (espero que tras esta vengan muchas más). Os la dejo a continuación:

El odio que hay en mí contra el catolicismo es inconmensurable. Mi idea de dios es la de una gran falacia perversa. Mis pensamientos sobre las religiones se corresponden como grandes enfermedades, que aportan al ser humano argumentos irracionales, morales o éticas irreflexionadas y que constriñen al ser humano.

No creo en sus ideologías y sistemas de valores, me parecen de otro tiempo, del que son, la más cercana tiene algo menos de trece siglos.

Por último la fe me parece una absurdez vacía de contenido, la cual desde mi racionalidad no puedo encontrarle explicación.

Y en última instancia, la existencia de dios me parece tan rematadamente irracional, que los primeros argumentos que surten de mi cabeza son para demostrar la inexistencia de cada dios en particular. Aunque la verdad tengo un argumento muy sentido para mi, para negar la existencia de dios, es que no creo que haya ningún resquicio dónde pudiera colocarse la acción de dios, el universo para mi lo constituye un gran caos de materia y energía, donde esta civilización, la humana (que por cierto no será la única, cosa que aunque no creo ciertamente es más probable que la existencia de dios), solo ocupa un resquicio insignificante, que de existir dios, no tendría ninguna posibilidad de que este tan siquiera se molestara en hacérnoslo sentir. Por ello creo que las religiones del ser humano son un engañabobos producto del egocentrismo del ser humano y de todos sus miedos.

Creo que esta serie de preceptos con los que he sido criado están marcados por haber nacido en un país dominado por el catolicismo, y de provenir de una familia que renuncio a toda confesión, por su ideología y que por ello fue fuertemente perseguida por la Iglesia. Unido todo esto a haber recibido la educación primaria en un colegio católico, donde he sido discriminado y de vez en cuando faltado por el profesorado, de todo ello resulta un odio atroz al catolicismo, a todo lo que el representa y a todo lo que es como religión.

Odio el temor de dios, el temor a la muerte, la caridad, la culpabilidad, el maniqueísmo, la hipocresía católica, la negación de la sexualidad de las personas, el tradicionalismo, la idea de intencionalidad, la supravaloración de la familia, el absolutismo moral, la intolerancia, la institución de presión social como imposición de los valores católicos, el puritanismo, la rigidez moral, la desvirtuación del amor, la imagen de la mujer, la valoración del sacrificio, y sobre todo la nefasta idea de la salvación.

Todo este tipo de ponzoña cosmológica me parece un gran cáncer que es impuesto al ser humano por el hecho de nacer, todo este tipo de valores, normas y ritos, saltan de la esfera de lo convencional donde debería estar y gozarían de un mayor escarnio público y por lo tanto se modificarían críticamente por las sociedades, a la esfera de lo irracional, lo que es así es por que es así aunque no te guste o en otras palabras por la gracia de dios(De un dictador a un asesinato pasando por la perversión de la masturbación), donde lo que se modifique tiene que pasar tremendos filtros que hacen que esa evolución siempre esté por detrás de la sociedad. Esto tiene unos terribles efectos perniciosos en cuanto al avance de la ciencia y las artes y un gran coste para las vidas de todos los seres humanos sean o no sean creyentes de la religión que sea.

Soy tremendamente consciente de que mi opinión no tiene mayor validez que la de un evangélico, pero mi deseo y una de mis luchas políticas es ver desaparecer la religión de las mentes de los seres humanos, y que llegue un día en el que estudiar el catolicismo sea como hoy se estudian los dioses griegos. Creo que ese mundo habrá dado un salto cualitativo tan importante que no cabe en mi cabeza las ventajas que ello aportará, será como despojarse de una camisa de fuerzas, mientras confío en la filosofía, la ética y la psicología para que vayan llenando los huecos para los que antes era necesaria la religión. 

Igualmente pienso en la necesidad de la eliminación de las sectas que usurpan la razón de los seres humanos, les ciegan su individualidad y les llevan a realizar actos a favor de intereses oscuros. Y entre estas sectas, una a la que temo profundamente por su poder el Opus Dei

Por otro lado, esta la espiritualidad, algo que creo muy cercano a lo que los creyentes llaman fe, he de reconocer que soy una persona que también busca la espiritualidad y la trascendencia, pero sin duda lo hago a sabiendas de que es una invención irracional que tan solo me sirve para ser más feliz, en esta búsqueda de espiritualidad me he acercado al misticismo celta y al sufí, dentro de la religión islámica. Creo que este tipo de incursiones desde la visión racional son mucho más validas que la visión de estas como cultos.

La verdad no creo que todo en los sistemas de valores religiosos sea perjudicial para el ser humano. Sino que el hecho de que no sean producto de la reflexión y el debate racional como si lo son las ideologías políticas o las cosmovisiones filosóficas.

De esto último alguien se puede alarmar como que el nazismo es menos peligroso que el cristianismo, pues sí firmemente creo, que las religiones y por poner el caso concreto de la católica, han hecho mucho más daño a la sociedad, y si eres un obseso de la cifra, también han asesinado a muchas más personas. Todo esto sin olvidar que tanto nazismo como catolicismo son dos sistemas de valores irracionales, siendo la racionalidad conditio sine equa non para poder establecer un sistema de valores, que no sea perjudicial para el ser humano.

Por último, en tanto reflexiono sobre mi lucha en contra de las religiones no se cual es la concepción política, que sobre el respecto debe tomar este país, ciertamente me he erigido defensor de la aconsionalidad por que pienso que para ciertos sectores, como son los inmigrantes, es importante establecer puentes que no les despojen de su cultura.  Creo que la enseñanza de religión islámica en los colegios puede ayudar a una mayor integración de los y las magrebies en la sociedad española, desde una visión intercultural. Pero de alguna manera veo que tanto la religión católica como islámica deberían desaparecer, esto creo que creyendo en que esto debe pasar de una manera paulatina tampoco debe hacerse más que dejar a la modernidad que vaya arrancando de las mentes esa costra enquistada que suponen las religiones. También defiendo la aconfesionalidad por que esta aporta una serie de privilegios que favorecen a que no haya reacciones, a este proceso, como en este momento se ven en el mundo islámico que de alguna manera retrocede en su proceso de laicización por encontrar grandes afrentas desde occidente. Eso si creo que estos privilegios han de irse reduciendo de manera paulatina.

De alguna manera veo como el mayor peligro a este proceso de laicización del mundo, el famoso “choque de civilizaciones” lo cual lleve a la revalorización de las religiones como forma de identidad. Esto como ya es patente en el mundo islámico veo con gran miedo del receso que han supuesto tanto Juan Pablo II y Benedicto XVI como los predicadores evangélicos que se encuentran detrás da determinadas afirmaciones de George Bush. Y de verdad espero una vuelta a la línea del Vaticano II y a posiciones protestantes orientadas a la vía anglicana.