Mientras se cuelan por mi ventana abierta de par en par unos acordes de piano llevados por la fresca brisa y bañados por un sol que calienta pero no atontece escribo estas líneas. Chopin, Beethoven, Mozart, Bach…
Y es que al despertar esta mañana encontré que me faltaba algo, no sabía el qué pero algo no encajaba. Luego recordé, mientras dormía y soñaba (mis sueños son recurrentes) alguien vino y me robó una hora, una hora entera con sus sesenta minutos largos y seguidos. ¿Y ahora? Yo estaba dispuesto a regalar una hora, y mucho más, a cierta persona. Pero la de ayer noche me la han robado con nocturnidad y sin apenas darme cuenta, hoy me falta una hora, ¿y no es acaso el tiempo lo más preciado que tenemos? No exactamente, no es el tiempo sino en lo que decidimos invertirlo, y se me ocurren algunas cosas en las que poder gastar mejor esa hora entera con sus sesenta minutos. Esa hora yo estaba dispuesto a regalarla, y todavía la quiero regalar.
PS. Acordaros de adelantar una hora vuestros relojes, sino robaréis una hora a alguien sin querer. ¿Y para qué robarla cuando se puede regalar?


Chico, de verdad, que drama la hora robada!! Y lo bonito que es poder regalar un paseo con plena luz solar a las 8 de la tarde???!!!!!
Comment by clarky — March 28, 2006 @ 3:06 pm
Ese era justo el motivo del post, querer regalar una de esas horas.
Por cierto, ¿para cuándo me regalas una de las tuyas?
Comment by antinoo — March 29, 2006 @ 10:51 am